Redireccionando...

martes, 16 de junio de 2015

Superpoder Abascal

Le derrapa la lengua cosa fina y tiene una adicción más que peligrosa al Photoshop, pero lo del superpoder de esta mujer es una cosa de otro mundo. Me comentan que tiene oferta megamillonaria como último fichaje hollywoodiense para la saga de X-Men: Naty Combinator. Agárrense porque la superheroína promete color y estampado en modo gore. Se acuerdan de aquel rumor de que los niños japoneses convulsionaban viendo a Picachu? Pues esto es lo mismo, pero en versión fashionista. Agárrense que viene curvas.

Si es usted de las que coordina zapato y bolso, NO SIGA LEYENDO. Por su seguridad se lo digo...

El caso es que guapa, lo que viene a ser guapa, la mujer no es que sea, y cuando abre la boquita de piñón sube el pan, pero el estilo que tiene esta señora es, claramente, de otro planeta.


Que la colega se planta unos vaqueros? Pues le da la vuelta al joyero por encima de la cabeza y se pega un atracón de pulseras, collares, anillos y demás aderezos. Lo que el cuerpo aguante. Venga y dale. Eso sí, en la foto suele aparecer junto a monsieur Valentino, que mide medio metro menos que la susodicha, a modo de mascota anaranjada. La patita Valen. Como quien cuelga una medallita de la Virgen de Regla en la pulsera de calabrote... 

Hay que ver, lo que luce un diseñador de alto copete en las fotos...


Que nos vamos de boda? No problem. Un corsé de leopardo con flores rojas, cinturón a tope de brillismo, cuarto y mitad de perlas australianas o joyerío variado a granel, y un turbante con plumas multicolor. Y los zapatos, que van aparte porque necesitaba hacer un parón mental antes de derretir mis retinas. Y unos guantes morados. Vaya susto. Menos es más. Claro que sí. Y encima resulta la más elegante de la boda. 

Señoras, eso es un don divino. Será lo de morderse los papos por dentro, que estiliza una barbaridad... Apunten.


Debo admitir que lo he intentado todo. Descoordinar de todas las maneras posibles para ver si consigo acercarme a esta musa. Y nada. Lo único que me queda es secuestrar a un mono del zoo y meterle en el armario a modo de stylist, aunque me da a mí la sensación de que mi admirada Señora no utiliza este método. Creo que Massiel lo tiene patentado.

En cualquier caso, seguiré intentándolo, en la intimidad, eso sí, que vergüenza me queda más bien poca, pero tampoco se trata de ir pidiendo guerra.


Doña Naty, dele usted una clase a su amiga la Preysler, que, aunque caza bien, viste peor.

4 comentarios:

  1. la frase final es para enmarcar..
    .jajajajjaja. eres cruel.....

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    1. Un pelín de maldad no hace daño a nadie... ;-)

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  2. Jajajajajaja me parto!!! Cuanta razón.... Xq yo mezclo mezclo y no me sale nada... Muy bueno lo de la preysler!!! Ciaooo

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    1. Habrá que seguir intentándolo... o no, ya eso como usted lo vea ;-)

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