Redireccionando...

viernes, 4 de octubre de 2013

Así sí, así no: guantes.

Siempre que empiezo un post como éste, me planteo poner imágenes de cómo sí y de cómo no... Pero acabo enfadándome viendo fotos de cosas feas en mi blog, así que, por estética, y para que nadie se sienta ofendido, sólo mostraré fotografías con looks perfectos. Lo demás ya os lo explicaré...


Vamos a ir por orden de longitud. Comenzaremos por los guantes cortos. 
-Sólo aptos para mangas francesas o mangas largas. La Sra. Hepburn era muy elegante, pero los guantes combinados con escote palabra de honor son un contrasentido... 
-En caso de manga larga: mejor hacer contraste, opta por complementarios, pero no pierdas de vista el resto de los complementos. Evita a toda costa coordinar zapatos/bolso/guantes.
-Si llevas manga francesa, mejor elige un color similar al del vestido. Alargará tu silueta.


En la variante de guantes cortos, existen infinidad de opciones, de aviador, de conducir, mitones, con los dedos cortados... Éstos últimos, sólo en carnaval por favor. El resto con muchísimo cuidado... Cobran mucho protagonismo, así que, si hay dudas, mejor optar por guantes de corte sencillo.


Adornos? Hombre... Como en todo... Depende; sobre todo depende del bolso que vayamos a utilizar. Si el bolso es liso y de corte sencillo (una baguette o un clutch sin piedras, please) es un punto a favor. Si ya hemos utilizado el recurso del contraste de color, ni hablar. EL bolso y los guantes deberían ser del mismo color.


Si los guantes son cortos, mejor utilizar los dos, sino no se apreciará el toque y nadie se dará cuenta de que nos hemos pasado 6 horas pensando en su color y posibles combinaciones...


Un precisión que afecta a todo tipo de guantes: que sean de piel no es negociable. Da igual si ante o cuero, pero, por Dios, que sean de piel. Los guantes hasta el bíceps y de satén elástico quedan ideales en las funciones de colegio. En ningún sitio más...


En lo que se refiere a guantes largos:
-Nunca más arriba del codo en longitud, lo ideal es llevarlos arrugados y que lleguen a medio antebrazo. Gilda hubo una. No hacen falta más candidatas, gracias.
-Sólo pueden combinarse con manga larga cuando la manga es muy estrecha. Mejor con 
 manga francesa.
-Sólo debe llevarse puesto uno, el izquierdo en el caso de las diestras. El otro debe cogerse con la misma mano junto con el bolso. Así el efecto es más fuerte además de permitirnos tener una mano libre y desguantada...

Más o menos esto es todo. Me dejo en el tintero un montón de precisiones, puede que con estas puntualizaciones aclare algunas:
-Novias con guantes? Imagina el momento de quitarte el guante para poner las alianzas. Un follón. Y eso sólo mencionando el tema práctico...
-Guantes de crochet para invitadas? Uffff... Según. Pero mejor no te arriesgues.
-Guantes de malla (como los de la foto o similar)? Sí si tienes aspiraciones de modelo erótica. Sino, mejor no.

En cualquier caso, nada de lo que yo aconsejo es más o menos potocolario, sólo me baso en la experiencia. Como en todo, hay excepciones!

jueves, 3 de octubre de 2013

No lo puedo evitar...

...Será porque de pequeña siempre me pedía ser el hada, la princesa, la ninfa del bosque... Y casi nunca me tocaba. Puede que aquello me marcara de por vida y por eso a día de hoy es ver una corona de flores y enamorarme de ella...


La pasada temporada primavera-verano ha sido agridulce para mí y mi neura. Podía ver coronas de flores en los editoriales de moda, en las revistas especializadas, en las cabezas de las bloggers más admiradas... Pero... Siempre hay un "pero"... También en las tiendas. Por mucho que busqué, rebusqué, indagué e investigué, no conseguí dar con un solo comercio que tuviera una sóla corona de flores que mereciera la pena.


No es tan fácil. Poner flores sobre un alambre no aporta romanticismo por sí sólo... Hay que elegir las flores, su tamaño, su textura e incluso su conveniencia... Por no hablar de su colocación... Una corona de flores puede convertirse con asombrosa facilidad en un disfraz de hawaiana!!


Así que, como siempre, decidí ponerme manos a la obra. Pensé que la mejor temporada para lucir estos principescos aderezos eran el otoño y el invierno, para novias de gasa, de crepe, con caída, con melenas largas, o con recogidos desenfadados.


El material? Terciopelo, piel de melocotón. Y los colores, rosáceos y granates, a juego con el rubor que toda novia bien maquillada debería tener en su gran día B. Nada de blanco... La Primera Comunión ya la hicimos hace algunos años...


Así que éste es el resultado. Las coronas de flores más románticas ya están en Sophie et voilà! Un vez más, cada una será única y sólo las montaré mientras me parezcan especiales, diferentes... Puede que sólo haga 6 o 10... Quieres una?